Desde mediados de la semana pasada el tema principal en cualquier medio era el mismo: el referéndum / plebiscito en Venezuela, lo digo de esta manera porque aunque por su naturaleza se trataba de un referéndum, el aspirante a fürer tropical lo convirtió en plebiscito a la mejor usanza de “el que no está conmigo está sin migo”. La muy amplia cobertura que daban los medios en el exterior contrastaba con la extremadamente parcial, pero en realidad reducida presencia del tema en los medios nacionales que no iban más allá de los consabidos lugares comunes y desgastadas consignas de siempre, como si de algún modo intuyeran la derrota y no se atrevieran a comprometerse.
Después de pasarme el fin de semana tratando de adivinar lo que sucedería, no por esperar que ganara el NO, si no porque estaba convencido de que no importaba lo que hicieran los venezolanos, ya el resultado estaba decidido y lo único que restaba era darle un barniz de democracia al supuesto triunfo del SI del Mico-mandante, me sorprendió muy gratamente la inesperada noticia de que primó la cordura, tanto la del pueblo que votó mayoritariamente en contra del esperpento pseudo-constitucional como la del gorila de Miraflores y sus acólitos que decidieron acatar el resultado, aunque pienso que éste último lo hiciera más por miedo a lo que tendría que enfrentar (o como comentan algunos medios, a la advertencia de los mandos militares) que a una verdadera “vocación” democrática.
¿Y qué tiene esto que ver con nosotros, con los cubanos?, pues creo que nos ofrece algunas enseñanzas o explicaciones sobre la forma de proceder de nuestros desgobernantes, sobre todo de “nuestro invicto Coma-Andante”, y a lo mejor hasta va y nos sirve de ejemplo de lo que podemos hacer para alcanzar la libertad que tanto anhelamos y que me atrevería a resumir en lo siguiente:
1- ¿Por qué en Cuba NUNCA se ha llevado a cabo un proceso eleccionario medianamente democrático en los últimos casi 50 años? Sencillo, ningún régimen totalitario y dictatorial como el cubano (e incluyo aquí cualquier sucedáneo del tipo “democracia socialista”) es capaz de soportar un debate que termine situando al ciudadano ante una boleta, a solas con su conciencia; si el ejemplo del domingo pasado no basta, ahí está la Nicaragua de los ´80 bajo el pedófilo Ortega, como decía mi abuela: de muestra basta un botón.
2- ¿Por qué lo primero que hizo el Innombrable al llegar al poder fue acabar con la libertad de prensa? Porque ninguna dictadura, independientemente de la justificación ideológica con que pretenda camuflarse, es capaz de convencer verdaderamente al ciudadano con sus pobres argumentos, solamente manipulándolo groseramente y despojándolo de su esencia de “ciudadano” como ente capaz de decidir sobre su destino, es posible convertirlo en ese rebaño de carneros en eterna marcha hacia el matadero.
3- ¿Por qué esa reticencia extrema del Agonizante en Jefe a todo lo que significa institucionalización, reglas claras, procedimientos o mecanismos legales por encima de su voluntad o que pongan un mínimo de orden en este manicomio? Más allá de las razones achacables a su retorcida personalidad (que si de estudiar esta se tratara, tendría Freud material suficiente para triplicar su bibliografía) de lo que se trata es de que este tipo de sistemas totalitarios no es capaz de funcionar ni tan siquiera dentro de sus propias reglas, por absurdas que resulten, SIEMPRE existe la posibilidad de darles de su propia medicina; si se necesita un ejemplo, baste con el Proyecto Varela que puso a correr al Viejo de la Bolsa (de excrementos) paralizando al país por casi una semana, sólo para pretender decretar la inmovilidad de la historia… como si de algo sirviera.
Más allá de estas reflexiones (coño, como me jode lo que se ha desprestigiado la palabrita desde que Moribundio la cogió pa´ sus cosas) este resultado ha permitido apreciar otras cosas: hoy he visto mucha gente a la que el asunto las ha puesto a pensar, un grupo, el de los incondicionales de siempre a los que les ha recordado que a cada santo le llega su día, ya no se notan tan seguros y confiados como en los últimos tiempos y el otro, el de los que constituyen esa inmensa mayoría silenciosa, que comienzan a darse cuenta de que existen razones para tener esperanzas, sólo que tenemos que convencernos de que somos nosotros mismos los que podemos construir esa esperanza; pero cuidado que no somos nosotros los únicos que nos hemos puesto a pensar, en este momento deben tener a más de un grupo de analistas a tiempo completo preparando planes de medidas ante el presente y futuros escenarios, me atrevo a asegurar que sus “propuestas” serán las de siempre: más control, más vigilancia, más “trabajo político”; o sea, en buen cubano: más represión, abierta o de “baja intensidad” en dependencia de lo que dicte el momento, prefiriendo la segunda pero sin renunciar a la primera, pero no importa, cada vez pierden más terreno pues aunque todavía sus mecanismos de represión infunden miedo ya se les ha perdido el respeto, vale la pena recordar que “el arma más potente en manos del opresor es la mente del oprimido” por eso, cada vez que somos capaces de pensar por nosotros mismos, de burlarnos de sus mentiras, de sus mecanismos de control, públicamente o a escondidas, somos un poco más libres. Esa es también una de las razones de este blog.
martes, 4 de diciembre de 2007
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